Hey, puedo comprender que el sexo de repente sea una experiencia nueva en la medida que los amantes se liberan, pero lo que no puedo comprender es el nivel de asombro de algunos hombres al punto de hablar de ¿marca registrada? ¿Patentes? ¿Derechos de autor? me da la sensación que estos chiquillos recién están experimentando lo bueno de pegarse un polvito desenfrenado o que una parte de su cerebro ha hecho la conexión con lo que podría ser la dieta del lagarto... el punto es que... ALABAR las destrezas sexuales de su compañero no hace más que bajarle lo varonil... y terminará haciendo que esa chica se aleje.
No así en el caso contrario: usted señorita que está leyendo esto, le aviso que alabar las destrezas sexuales de su pareja no hace más que subirlo a la nube cada vez mas (ejemplifiquemos con una pareja heterosexual), allá usted si tiene un pololo con problemas de autoestima (podría servirle incluso), pero sino, le aviso que el cabro se terminará creyendo el cuento queriendo probar esas habilidades en otra, u otro... que sé yo.

a suerte en el amor es tener 100% actitud, por más feo o fea que sea la chiquilla. La cabrona defiende su territorio sin caer en lo patético, es astuta, como en el buen chileno se expresa: calienta la sopa varias veces antes de tomársela, y si le gusta, la toma varias veces. Ella tiene “caseros” (defínase casero como el hombre que tiene la cabrona para el sexo sin compromisos, solo de vez en cuando... ah! Y solo cuando ELLA quiere), la cabrona DA Y QUITA, y nunca se enamora, rara vez lo hace, pero sigue teniendo el control. O ustedes creen que la kenita se va a casar algún día con un don nadie?? Mínimo un top ten! APRENDAN CHIQUILLAS. Para cerrar el tema de hoy les dejo un dato: hay un libro que se llama “Porqué los hombres aman las cabronas” de Sherry Argov. Cuando leí algunas partes lo entendí todo. Así que usted, señorita que quiere saber el cómo, juegue. Tal parece que a ellos les gusta sufrir.